Nosotras.

La sociedad ha hecho un daño enorme al mundo y nosotras solo somos dos ejemplo de ello. Soledad, calorías, tristezas y llantos son nuestra rutina diaria. No tenemos miedo al rechazo ni al qué dirán. Somos dos adolescentes a las que no ven ni inteligentes ni listas, que estamos rodeadas de supuestas amigas que no dejan de apuñalarnos por la espalda todas las veces que les sea posible y que nos hayamos en el abismo de la soledad. Te retamos a leer aquello que sale desde el fondo de nuestras almas desgarradas por el dolor que inflige la superficialidad de esta sociedad que nos consume cada día más. Te invitamos a leer estas palabras mudas que gritan desesperadamente al silencio, luchando por salir.

lunes, 25 de marzo de 2013

16 cumpleaños.

Hoy cumplo 16 años. No, desde luego que no me imaginé que me la pasaría con hambre u odiándome y teniéndome asco por ser una maldita foca, no, desde que luego que no.
No soy anoréxica ni bulímica. Por lo menos no me lo considero. Que no quiera comer y cada vez que tenga el estomágo lleno no pueda soportarlo y lo vomito todo no quiere decir que lo sea. Para serlo considero que debes llevar algún tiempo y un par de semanas no cuentan como tiempo suficiente.
Últimamente ya no puedo verme en el espejo. No como. Me busco nuevos trucos adaptados a las descomunales ganas de comer de mi cuerpo. Esta semana adelgacé casi 7kg. es un gran logro y me enorgullezco de ello. Me gustaría decirlo bien alto y con más orgullo pero a la pregunta que más le temo es al "¿Cómo lo hiciste tan rápido?" De la gente. ¿Qué puedo contestar? ¿No comiendo? ¿Qué sigue? ¿Gritarle al mundo que quiero a Ana y a Mía en mi vida? Ya, claro.
La gente te juzga, la gente te señala, la gente te crítica, te llaman gorda y si no lo hacen, se lo pasan insinuandotelo, te paran mostrando su bonito cuerpo delgado marcado o se ponen a comer como unos cerdos delante tuyo y ¿Engordan? Ni un gramo. Se ponen alado tuyo y se conparan, se suben el dichoso autoestima jodiéndote el tuyo, como si no carecieras ya de ello.
No, desde luego que no me gusta saber que hoy comeré la comida que con tanto amor cocinan mis padres para mí y todo ello terminará en la taza del baño, no, claro que no me gusta.
Tampoco me gusta saber que esto es una miarda pero es que ya no lo puedo evitar. Me siento llena y satisfecha pero eso significa que me tragué casi todo lo comestible de casa. Me siento asquerosa, sucia, inútil, estúpida y débil. Débil porque no fui lo suficientemente fuerte como para no comer, para no hacer caso a Ana.
Esta no es la forma que yo quería pasar mi 16 cumpleaños pero es en lo que caí por culpa de todos esos años esquivando todo. Siendo yo. La estúpida y fea gorda del grupo. Siempre fui yo y siempre me destruyeron de todas las formas posibles.
Nadie lo entiende. La comida es lo mejor que hay en el mundo para mí pero es mi peor enemigo.
Sólo Ana y Mía lo entienden.

No hay comentarios:

Publicar un comentario